LUQUE, Paraguay.- Gritos, acusaciones y llanto. El careo judicial entre el representante de Moria Casán, Luciano Garbellano, el asistente Alexis "Galo" Sotto y el joyero que acusó a la diva por apropiación de unas joyas, Juan Armando Benítez, terminó en escándalo en la Fiscalía de Luque.

Según el portal Abc.com.py, Garbellano ofendió a los gritos a la fiscala Celeste Campos Ross, quien se retiró llorando de su oficina. "Nunca en mi vida fui tan ofendida como ahora; nunca me trataron tan mal. (Garbellano) es un loco, desubicado y atorrante", disparó.

El empresario acusó a la fiscal de buscar prensa con el caso. Según trascendió, acusó a Campos Ross de estar confabulada con el joyero, le dijo que ella era una vedette y que ya tiene preparado su conchero y sus plumas para su próxima presentación en la Conmebol. Incluso, agregó que la incluirá en un espectáculo, que tendrá por nombre "¿Dónde están las joyas?".

Cuando Garbellano llegaba al juzgado de Luque, señaló a la prensa paraguaya que la cobertura del caso le tiene "las pelotas hinchadas". Los acusados están en libertad, pero aún siguen siendo investigados. Pueden salir del país libremente. (Abc.com.py-Teleshow.com.ar)